Fuentes de iluminación hay muchas y variadas, tanto para la iluminación continua como para la iluminación de flash. En esta primera entrada vamos a hacer un somero repaso a las diferentes características y cuidados que necesita la luz halógena.
En un primer lugar, tenemos a la iluminación de la vieja escuela. Focos de iluminación continua halógenos. Podemos encontrar de bastantes potencias diferentes, pero los más comunes a la hora de trabajar son los de 800W, 1000W o 2000W.
Estas fuentes de luz se caracterizan por una clara dominante amarilla o cálida (ya que tienen una temperatura de color de 3200º) puesto que se basan en la incandescencia de las lámparas halógenas para funcionar.
Al trabajar con este tipo de fuentes de luz debemos tener una serie de consideraciones de mucha importancia, como sería la alta temperatura que llegan a alcanzar las lámparas. Como hemos dicho, la luz halógena, trabaja en base a la incandescencia, y debido a esto llegan a alcanzar más de 200º. Siempre que vayamos a trabajar con este tipo de fuentes de luz es recomendable hacerse con unos guantes de trabajo, como pueden ser los de cuero o los de nitrilo. Nos evitarán quemaduras en las manos al regular la luz con las palas del foco.
Otra de las precauciones que debemos tener es dejar enfriar el tiempo suficiente las lámparas antes de mover el foco, puesto que cuando están muy calientes es mucho más fáciles que exploten (si, exploten, por eso los focos de calidad incluyen una rejilla protectora).
La última precaución de consideración que debemos tener es a la hora de manipular la lámpara de los focos. En caso de que la lámpara se haya fundido o haya explotado, deberemos reemplazarla. No es difícil de hacer, puesto que el sistema de enganche es bastante simple, pero deberemos tener mucho cuidado de hacerlo con los dedos al descubierto, puesto que cualquier rastro de grasa o sudor en la superficie de las mismas creará una debilidad en la estructura y provocará que, al alcanzar los 200º, explote. Si por X motivo hemos tenido que tocar la lámpara con los dedos desnudos, deberemos limpiar bien la lámpara con una bayeta fotográfica de microfibra.
Esta es sólo una de las numerosas fuentes de luz con las que podemos trabajar para iluminar una escena a nuestro gusto. Más adelante, veremos otros tipos de fuentes de luz como pueden ser las LED y las de bajo consumo, así como diversos accesorios para modificar la misma.
Imagen de Roberto Greciano
